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Invasor (2004) Premio Dulce Chacón de narrativa, 2005.
Quería escribir sobre el sufrimiento de una persona que mata a otra sin proponérselo, aunque a la vez sin ser inocente del todo. El escenario de partida es la guerra de Irak, y el protagonista, un médico español que parte hacia allí en misión, teóricamente, de paz. A su regreso a España, malherido, comienzan a ocurrir cosas extrañas en su casa, con su mujer y su hija pequeña. Al contrario que en otras novelas mías anteriores, he huido de la complicación de la trama, y de sus posibles ramificaciones. Es una historia sencilla aunque con elementos dramáticos, creo, muy potentes. Me propuse hacer un libro que pudiese leerse como novela realista –el proceso esquizofrénico de una mente que ha sufrido un fuerte trauma- pero también como novela fantástica, con elementos que podrían parecer sobrenaturales. La primera es, podría decirse, una novela de intriga con carga política, pues quería exponer mi punto de vista sobre la participación de nuestro país en la guerra de Irak, y hacerlo de la forma más intensa posible. La segunda, la fantástica, busca un objetivo que me sedujo por difícil: ¿es posible, hoy en día, inquietar de verdad al lector adulto, despertarle miedos con aquella intensidad que nos provocaban ciertas lecturas juveniles Y lo difícil fue eso: conciliar ambos tonos o géneros. Supongo que en todo ello habrá tenido que ver mi personalidad géminis extrema: atesoro varias personalidades dobles juntas bajo el tejado de mi cerebro. SINOPSIS Irak, agosto de 2003.
En
una salida que parecía rutinaria, un médico militar español de la misión
de paz se extravía en el desierto junto a otro compañero. Refugiados en una
casa perdida, se ven envueltos en una lucha inesperada. En la confusión, el
militar mata a dos iraquíes –que no vestían uniforme- y resulta asimismo
herido de gravedad.
Es
repatriado en el acto, aparentemente a salvo. Pero durante la convalecencia en
casa, con su mujer y su hija pequeña, irrumpen en su vida fenómenos
inexplicables y espeluznantes que podrían venir provocados por algo
infinitamente más concreto que los simples remordimientos. Algo tangible...
Algo interior.
El
tiempo se agota. La sangre llama a la sangre, y no hay espacio físico para la
misericordia.
Invasor
es una novela de intriga sobre la conciencia y la solidaridad humanas, con la
que el autor ha querido significarse sobre la guerra ilegítima de Irak, en la
que todos, lo queramos o no, estamos ya irremediablemente implicados. |
| última modificación 25/06/2007 |